domingo, noviembre 28, 2010

Tesoros muy valiosos

Creo haber agotado mi cerebro después de este año de estudio y también haber realizado esta pequeña y muy sencilla exégesis, entre las tantas cosas realizadas. Pero prometo ampliarla a medida que pase el tiempo (si es que mi cerebro no se terminó de agotar), y logre ensanchar mis conocimientos acerca del tema.

Pero para cerrar esta etapa quiero que me permitan unas palabras de reflexión e incentivo a estudiar y profundizar mucho más en el estudio de la Palabra de Dios. Es realmente maravilloso el hecho de tener tantas riquezas en un libro que fue inspirado por Dios y que cada vez que nos sentamos a estudiarlo podemos aprender grandes cosas. Porque “toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, reprender, enmendar e instruir en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16).

Del tema elegido no hubiera sacado alguna enseñanza si no le hubiera dedicado tiempo para analizarlo. Es por ello amigos, que los invito a profundizar en el estudio de la Biblia para de esta manera, no sólo tener un amplio conocimiento en ella, sino, además, poder conocer la voluntad de Dios y llevarla a la práctica, para de esta manera hacer conocer el evangelio hermoso que tenemos en nuestras manos.

Este relato me enseño cosas que antes no le había prestado mucha atención. Una de ellas es que el Señor cuando nos llama requiere lo mejor de nosotros y por sobre todo que estemos a cuenta con él. Para la época de Moisés el tema de la circuncisión era algo muy sagrado, era una promesa para con Dios y no debían pasarla por alto. Todo aquel que no se circuncidaba no podía pertenecer al pueblo hebreo y participar de las bendiciones de los Alto. Pero todo ello no implicaba caprichos de un Dios que sólo requería obediencia, sino, él pensaba en el hombre y como podría derramar su bendición sobre ellos.

Lo mismo sucede hoy en día con nosotros. En un mundo que cada vez toma menos enserio su responsabilidad ante Dios y las tinieblas del mal son de más espesas, él nos llama a ser “luz del mundo”, canales de vida para vida, instrumentos en sus manos. Somos “embajadores del reino” y “coherederos con Cristo”, es por ello que debemos reflejarlo de la mejor manera posible e incentivar al mundo que estudien la Palabra de Dios, porque Jesús dijo: “…ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).

Circuncisión y el Pueblo Hebreo

¿POR QUÉ LA IMPORTANCIA DE LA CIRCUNCISIÓN EN EL PUEBLO DE ISRAEL? ¿QUÉ ES LO QUE HABÍA PASADO UN PAR DE SIGLOS ANTES QUE HACÍA DE ESTE RITO ALGO TAN SIGNIFICATIVO?

Veamos un poco acerca de lo que llegó a significar dicho rito para el pueblo elegido por Dios. Voy a introducirme en el tema, queriendo que puedan comprender acerca del mismo, para lograr percepción más amplia del pasaje y nos pueda ayudar a entender, por lo menos en parte, la voluntad de Aquel que nos llamó “de las tinieblas a su luz admirable”.

Es interesante notar en los pasajes bíblicos que con la persona con la cual se introduce la circuncisión es Abraham, precisamente el PADRE de las naciones. Allí comienza un período especial en su vida. Si bien Abraham era ya adulto cuando el Señor lo llamó a dejar sus tierras e ir al lugar donde él le iba a indicar (Génesis 12), Dios en un momento de su vida (de la vida de Abraham) decide hacer un pacto con él. Sabemos que los pactos con Dios son muy especiales. Sabemos también que si bien Dios hace pacto con el ser humano, es el ser humano quien termina rechazando a Dios, la mayoría de las veces. Pero a pesar de ello, Dios es capaz de renovar el pacto por amor a nosotros.

Con Abraham Dios tenía una relación muy especial. Habló con el varias veces, mandó a sus ángeles y a Cristo mismo para que lo visitaran, y de esta manera pudieran comunicar sus pensamientos y decisiones, o sea, lo hacía partícipe del mismo. Es por ello que la circuncisión era algo tan importante para el pueblo hebreo, era un pacto de Dios con el hombre y del hombre con Dios.

Ellos tenían que realizarlo a los ocho días de haber nacido el varón y de esta manera mantenían el pacto vivo. Pero sin embargo, podemos saber por fuentes extra-bíblicas que la circuncisión se llevaba a cabo también en otros pueblos. Entonces, ¿en qué se diferenciaba de los demás? Según dichas fuentes ( Heródoto de Halicarnaso), que son bastantes fidedignas, podemos ver las prácticas de dicho rito en los madianitas (circuncisión en la pubertad), en los Egipcios (según se menciona son los iniciadores del mismo) , aunque otras fuentes hablan de los semitas nord-orientales como originadores; además, también podemos mencionar a los etíopes, colcos, y otros pueblos que también tenían dentro de sus prácticas la circuncisión y que la mayoría de ellos lo realizaba en aquellos niños que entraban a la pubertad.

Entonces, lo que hacía especial a este rito era el hecho de que el Rey del universo estaba involucrado en él y es por ello que Moisés debió poner en orden su casa antes de llegar a Egipto y poder llevar adelante la gran tarea que el Señor le encomendó.

viernes, noviembre 26, 2010

Contexto Histórico II

Ahora veamos un poco lo que nos hablan algunos comentadores sobre el contexto extra bíblico. Según lo datan la mayoría de los comentadores y estudiosos del tema, el éxodo del pueblo hebreo se tuvo que haber llevado adelante alrededor del s XVII o XVI.

Se dice que para esa época es muy probable que Egipto, años atrás, haya sido invadido por los hiksos o pueblos pastores semitas, que eran un pueblo primo hermano de los hebreos. También es posible que precisamente en ese entonces estaba gobernando la XV dinastía de faraones.

En estos puntos hay distintas posturas al respecto. Algunos alegan que el faraón gobernante en el momento del éxodo era Ramsés II, de la XIX dinastía faraónica. Otros hablan de Amenofis II que era de la dinastía XVIII. Sin embargo, no están seguros de datar a Ramsés II por el hecho que no encajaría en la cronología, aunque las posturas a favor también emparejan la situación, para ambos casos.

En Wikipedia podemos leer lo siguiente: “Amosis I, Tutmosis III o Amenhotep II de la Dinastía XVIII siglo XV a. C.—. Algunos, sin embargo, cuestionan las evidencias arqueológicas que sostienen la fecha del Éxodo y la fecha de la conquista de Canaán, pero los asentamientos conocidos más antiguos de israelitas no aparecen hasta c. 1230 a. C., después que los muros de Jericó fueran destruidos.” Si bien no podemos saber a ciencia exacta quien o quienes fueron el o los faraones que reinaron, la mayor evidencia tira más por el lado de Ramsés II, quien fue el encargado de realizar grandes construcciones para su reino.

Con respecto a los hicsos se dice que ellos invadieron Egipto y lo dominaron a lo largo de quinientos años y que es muy probable que ellos hayan estado presentes, o sea asentados, en el lugar cuando Israel y sus hijos llegaron allí. Aunque más bien ellos, los hicsos, gobernaron más que nada el Bajo Egipto. En cuanto al surgimiento de ellos Flavio Josefo en Contra Apión menciona:

“Durante el reinado de Tutimeos, la ira de Dios se abatió sobre nosotros; y de repente, de las regiones del Oriente una oscura raza de invasores se puso en marcha contra nuestro país, seguro de la victoria. Habiendo derrotado a los regidores del país, quemaron despiadadamente nuestras ciudades. Finalmente eligieron como rey a uno de ellos, de nombre Salitis, el cual situó su capital en Menfis, exigiendo tributos al Alto y Bajo Egipto...

Contexto Histórico I

Siempre que vayas a realizar una exégesis es muy importante tener en cuenta el contexto histórico del o los pasajes que tomás como referente. Ello te ayudará a ver qué es lo que quiso decir el autor al escribir el texto en cuestión; por otro lado, podrás ver con mayor profundidad el significado del mismo tanto para la persona o personas a las cuales escribió, como para nosotros hoy día y qué lecciones y enseñanzas podríamos rescatar para aplicarlas.

Avocándonos al texto de nuestro interés, quería que veamos un poco el contexto histórico del libro del Éxodo en primer lugar y luego en qué situación, lugar, etc. se encontraba Moisés al momento de sucedido el hecho.

Comencemos hablando de la situación en que se encontraban los hijos de Israel en la época antes del Éxodo. Ellos habían llegado a Egipto a instalarse porque José estaba allí gobernando, como segundo después del Faraón y además porque la tierra donde se encontraban estaba pasando por una situación complicada: el hambre; y los egipcios gracias a la sabiduría que José había recibido de Dios almacenó alimentos como para abastecer a la nación egipcia y a los que venían a querer comprar alimento. Habiendo pasado todo esa situación de paz y tranquilidad, asume un faraón que no conocía a José y que empezó a desconfiar de los israelitas debido a que empezaron a multiplicarse y ser de gran número. Es por ello que lo sometió a diferentes trabajos forzosos y a tratarlos de tal manera que los empezó a tener como esclavos.

En este contexto es que se lleva adelante el Éxodo y es cuando Dios llama a Moisés para que sea el líder que Él necesita para liberar a su pueblo (recordemos que era la descendencia de Abraham, con el cual Dios había hecho un pacto).

Mucho había en juego. Dios quería llevar adelante y cumplir el pacto que había hecho con Abraham, un par de siglos atrás. Y para ello necesitaba de alguien que enfrentara al faraón y pidiera al mismo que dejara libre al pueblo. No iba a ser fácil, porque gracias al trabajo de los israelitas, Egipto había crecido y se estaba fortaleciendo como nación. Todo este devenir encapsulaba el contexto de Moisés, de quien tenemos que recordar que años antes habría salido vivo luego de que el mismo faraón (que no era el mismo que reinaba cuando Moisés lo enfrentó para que liberara al pueblo) diera un decreto de muerte para todos aquellos niños que nacieran dentro del pueblo hebreo.

Diferentes escrituras, igual pensamiento

Pensando un poco en mi última entrada y después de ver algún que otro comentario sobre el texto, quise buscar, y encontré, como lo traducen algunas versiones a este mismo versículo. No voy a detenerme mucho en analizarlos sino más bien les transcribo lo que ellos dicen en cada una de las siguientes versiones:

Biblia Hebrea stuttgartense con vocales:

ויהי בדרך במלון ויפגשׂהו יהוה ויבקשׂ המיתו 24

ותקח צפרה צר ותכרת את ערלת בנה ותגע לרגליו ותאמר כי חתן דמים אתה לי 25

וירף ממנו אז אמרה חתן דמים למולת 26

Griego LXX:

24 εγενετο δε εν τη οδω εν τω καταλυματι συνηντησεν αυτω αγγελος κυριου και εζητει αυτον αποκτειναι

25 και λαβουσα σεπφωρα ψηφον περιετεμεν την ακροβυστιαν του υιου αυτης και προσεπεσεν προς τους ποδας και ειπεν εστη το αιμα της περιτομης του παιδιου μου

26 και απηλθεν απ' αυτου διοτι ειπεν εστη το αιμα της περιτομης του παιδιου μου

Neo vulgata latina:

24 Cumque esset in itinere, in deversorio, occurrit ei Dominus et volebat occidere eum.

25 Tulit ilico Sephora acutissimam petram et circumcidit praeputium filii sui; tetigitque pedes eius et ait: “Sponsus sanguinum tu mihi es”.

26 Et dimisit eum, postquam dixerat: “Sponsus sanguinum”, ob circumcisionem.

King James version:

24 And it came to pass by the way in the inn, that the LORD met him, and sought to kill him.

25 Then Zipporah took a sharp stone, and cut off the foreskin of her son, and cast [it] at his feet, and said, Surely a bloody husband [art] thou to me.

26 So he let him go: then she said, A bloody husband [thou art], because of the circumcision.

Biblia de Jerusalén:

24 Y sucedió que en el camino le salió al encuentro Yahveh en el lugar donde pasaba la noche y quiso darle muerte.

25 Tomó entonces Seforá un cuchillo de pedernal y, cortando el prepucio de su hijo, tocó los pies de Moisés, diciendo: «Tú eres para mí esposo de sangre.»

26 Y Yahveh le soltó; ella había dicho: «esposo de sangre», por la circuncisión.

Luther (1912):

24 Und als er unterwegs in der Herberge war, kam ihm der HERR entgegen und wollte ihn töten.

25 Da nahm Zippora einen Stein und beschnitt ihrem Sohn die Vorhaut und rührte ihm seine Füße an und sprach: Du bist mir ein Blutbräutigam.

26 Da ließ er von ihm ab. Sie sprach aber Blutbräutigam um der Beschneidung willen.

Dios habla hoy:

24 Durante el camino, en el lugar donde Moisés y su familia iban a pasar la noche, el Señor salió al encuentro de Moisés y quiso matarlo.

25 Entonces Séfora tomó un cuchillo de piedra y le cortó el prepucio a su hijo; luego, tocando con el prepucio del niño los pies de Moisés, le dijo: "En verdad, tú eres para mí un esposo de sangre."

26 Entonces el Señor dejó ir a Moisés. Y Séfora dijo que Moisés era un esposo de sangre debido a la circuncisión.

domingo, octubre 24, 2010

Séfora

La reacción de Séfora fue muy particular. Moisés, después de haber hablado con el Ángel de Jehová, fue a hablar con su suegro, Jetro, para avisarle que tiene que volver a Egipto. Sin darle la razón por la cual él iba a hacer eso, toma a su familia consigo y se prepara para emprender el camino a Egipto. Algunos comentadores nos hablan de la posibilidad de que Séfora no llegó hasta dicho lugar, pero lo que sí sabemos es que ella estaba al momento de ocurrido el incidente. Llama la atención el hecho de que ella haya reaccionado de esa manera en dicha situación. ¿Por qué lo hizo de esa manera?¿A qué se debe el hecho de que le haya dicho a Moisés: “…esposo de sangre eres para mí…” (vers. 25)? En primer lugar, nos encontramos con algunos comentadores que nos hablan del hecho de que al ver Séfora de que Moisés agarró una enfermedad grave y al no querer que su esposo muriera tomó a su hijo y lo circuncidó; otros nos hablan de que no era una enfermedad grave la que tuvo Moisés sino que fue el Señor mismo quien se le apareció e intentó herirlo. Sin embargo, todos coinciden que ella reaccionó de dicha manera por saber de que se trataba de la falta de circuncisión de su hijo. Ahora, ¿cómo sabía ella de qué se trataba? Como la mayoría de los comentaristas se centra más que nada en el hecho en sí mismo, se puede deducir que ella estaba sabiendo de qué se trataba por la manera en que ella reaccionó. En este aspecto, podemos encontrar comentarios que nos hablan de las costumbres que tenían los madianitas, diferentes a la de los descendientes de Abrahán y que pareciera ser que Séfora no estaba muy de acuerdo con la misma. Es por ello que había pasado el tiempo y no habían practicado el ritual con su hijo, tiempo en el cual Moisés tampoco había hecho nada para llevarlo a cabo. Luego de dicha situación fue como que ella quedó un tanto disgustada con Moisés por lo que tuvieron que vivir. Se cree que fue en tono de reproche y que lo hizo de esa manera por no estar de acuerdo con dichas prácticas. Pero como no se menciona más del tema y todo se limita a estos tres textos, no queda más que decir que sólo son deducciones sobre el mismo.

lunes, octubre 18, 2010

Algo más...

El Comentario Bíblico Adventista, luego de la partida de Moisés hacia Egipto, nos habla de la posibilidad de que su hijo mayor, Gersón, había sido circuncidado de acuerdo con las costumbres judías, y que el menor, Eliezer, era el que todavía no había cumplido o mejor dicho que sus padres no había practicado en él lo encomendado por el Señor. Además agrega: “No creyendo la necesidad de la circuncisión, Séfora había resistido la intención de su esposo de circuncidar a Eliezer en el tiempo señalado. La aparición del Ángel puso de manifiesto que su oposición no excusaba a Moisés de la administración del rito. Ahora, cuando la vida de su esposo estaba en peligro, ella sintió la necesidad de llevar a cabo la operación por sí misma.”(529). Si Dios nos encomienda una tarea él pide todo de nosotros, no por el hecho de que él sea egoísta sino porque además de que se merece toda la adoración, sabe muy bien de qué es lo mejor para nosotros y que puede llegar a ser una bendición para nuestras vidas.

En La Biblia Amplificada podemos leer lo que sigue: “…, al comenzar un largo viaje (Moisés) con una importante misión, no puede permitirse el lujo de no estar circuncidado, o estarlo imperfectamente…La acción de Séfora es un tipo de circuncisión vicaria, que, dada la urgencia de la misión de Moisés, es suficiente para satisfacer el pacto.”(66).

Con respecto al encuentro de Dios con Moisés en el camino surgen comentadores que sugieren que no fue el Señor mismo quien lo visitó, sino que Él había mandado una enfermedad mortal a Moisés y que éste había caído en cama muy grave. Uno de dichos comentarios menciona lo siguiente: “Algunos autores creen que esta amenaza de Dios contra Moisés no hay que tomarla al pie de la letra, sino como expresión de una enfermedad enviada por Dios, en la que estuvo a punto de morir. En todo caso, Séfora, la esposa de Moisés, creyó ver en ella un castigo de Dios, y suponiéndola causa de ello, circuncidó a su hijo (vers. 25).”(Comentarios a Éxodo, 413).

Recordemos lo que nos menciona el texto bíblico: “Por el camino, en un lugar donde pasaba la noche, salióle Yahvé al encuentro, y quería matarle…” (vers.24). Como vimos, Dios intimidó a Moisés para recordarle cuál era su voluntad. Dios siempre está dispuesto a darnos otra oportunidad, y otra, y otra, y todas las que fuese necesario para que podamos seguirlo y hacer su voluntad, porque es “para nuestro bien!!”.

lunes, octubre 04, 2010

Lo que algunos piensan...

Teniendo en cuenta los versículos tomados para analizarlos he estado buscando en distintos comentarios que es lo que los autores mencionaban acerca del tema. Por lo menos en los que hasta ahora logré observar qué opinión tienen con respecto al mismo la mayoría concuerda en la falla de Moisés de no circuncidar a su hijo. Uno de los comentarios bíblicos sobre el libro de Éxodo nos dice lo siguiente: “… Dios, para resaltar la enormidad de esa falta, hace el ademán de atentar contra la vida de Moisés, responsable de este inexplicable olvido en el que había de ser el padre espiritual de Israel.” Ser el líder del pueblo de Dios implicaba muchas cosas. Dios enfrentó a Moisés para recordarle que debía prepararse mejor aún para poder llegar a ser el líder que Él necesitaba que fuera. En dicho liderazgo también entraba su familia. La Biblia Amplificada-Éxodo nos menciona algunos datos más al respecto: “… (Moisés) Ahora se va a Egipto como líder del pueblo del pacto de Dios y no podría llevar a cabo este ministerio a menos que su propia familia cumpliera con el requisito del pacto concerniente a la circuncisión”. Aquí podríamos abordar otro tema, la importancia de que la familia del líder lo acompañe en su ministerio y por sobre todo sea ejemplo ante los demás. Moisés ya rondaba los ochenta años y estaba preparado para cumplir con el mandato de Dios de rescatar a su pueblo de las manos de los egipcios. Para ello su familia debía también estar preparada. El Señor había hecho un pacto con Abraham (Gén 17.10), pacto que se debiera cumplir si deseaba pertenecer al pueblo escogido por Dios. No se saben bien los motivos por los cuales Moisés no circuncidó a su hijo, pero algunos comentadores hablan del hecho de que como él estaba viviendo en Madián podría haber sido que allí no tenían dicha costumbre y ello explicaría las reacciones de Séfora, su esposa, después de ocurrido el hecho. Se menciona además que ella parecería no estar conforme con dicha práctica; sumado a eso, el hecho de que Moisés se crió en Egipto, en donde también acostumbraban a circuncidar a los varones pero ya en su juventud, daría la impresión de que para ellos no era tan importante el mismo.
Seguir Su Voluntad y no la nuestra es el deseo de nuestro Señor. Nos veremos más beneficiados al seguir la Verdad como Dios la plantea que como la entendemos nosotros. Por ello la importancia de comprender los caminos del Señor y no lo lograremos a menos de que estemos en constante comunión con Él.

domingo, septiembre 26, 2010

¿Que fue lo que sucedió de camino?

Habiendo ya limitado el texto (recuerden que estoy hablando sobre Éxodo 4:24-26), vamos a sumergirnos un poco en lo que nos mencionan las diferentes versiones de la Biblia para lograr ver qué dicen cada una de ellas acerca de dicho relato y qué aportes rescatar de los mismos.

En la versión original nos encontramos con lo siguiente (traduciéndolo literalmente al castellano): “Y fue en el camino en la posada y se le encontró Yahweh y quiso matarlo. Y cogió Séfora un cuchillo de sílex y cortó el prepucio de su hijo y echó a sus pies (de Moisés) y dijo: ciertamente un esposo de sangre eres para mí. Y se apartó de él (Dios de Moisés); dijo entonces (Séfora): esposo de sangre me eres por la circuncisión”. Después de salir de la casa de su suegro, Moisés, se preparó para volver a Egipto. Sin embargo, resulta que Dios mismo se le apareció en el camino. Algunas versiones traducen que él estaba en una posada junto a su esposa e hijos y otras simplemente hablan de un lugar donde el pasó la noche, nada más. Cuando Séfora vio que su marido corría peligro se apresuró a circuncidar al pequeño. En esta frase del verso la mayoría de las versiones nos mencionan lo mismo. Palabras más, palabras menos, es lo que menciona el texto en el original. Podríamos deducir que Séfora reconoció al “Personaje” que estaba intentando matar a su esposo y por reconocerlo fue que reaccionó de dicha manera. El verso sigue diciendo de que ella le mencionó, como reprochándole, que él era un esposo de sangre. Tal vez ella había sentido mucho el hecho de tener que cumplir con las leyes israelitas, pero en los versos siguientes no se menciona más sobre el caso, simplemente continúa relatando lo que sucedió después de dicho encuentro.

¿Por qué aparecerían dichos versos en la Biblia? ¿Tienen algún propósito? La lectura del mismo y el poder investigar, ¿me ayudarán a poder entender un poco más el amor de mi Creador? Son algunas de las preguntas que surgen al querer comprender el texto. Pero confiemos que Dios va a dirigir nuestras mentes y nos va a iluminar para que podamos entender su mensaje. Si bien son unos versos que pueden llegar a confundirnos y hacer pensar de muchas maneras, la mayoría de los comentaristas coinciden en varios puntos con respecto a este tema.

"Leyendo y aprendiendo"

En cierta ocasión leyendo el libro de Éxodo, queriendo aprender un poco más del mismo, lo tomé por el principio, como se suele hacer cuando uno quiere entender la idea del libro o al menos tener un pantallazo de él, y traté de enfocarme en el mensaje y cómo Dios trabajó con Moisés. Al llegar al capítulo 4, un capítulo que es bastante conocido, pero que aún así había algo escondido y por descubrir. Leyendo el relato iba, como quien dice, haciendo la “vista gorda”, hasta que me encontré con los versos 24-26. ¿Cómo que el Señor quiso matar a Moisés? ¿No lo había elegido hacía unos días atrás para que fuera él quien dirigiera al pueblo hacia la liberación? Además surgen otras preguntas, ¿por qué Dios le salió al encuentro? ¿Vino Dios a tomarse venganza por el egipcio que Moisés había matado años atrás? ¿A qué se debió que Séfora reaccionara de esa manera? Y bueno, muchas preguntas más que pueden surgir en tu mente. Lo que voy a tratar de lograr en tu cabeza es despertar el interés de poder investigar más la Palabra de Dios, para que puedas descubrir las grandes riquezas que hay en ella.

Primero me gustaría que podamos limitar nuestro texto para que de esta manera logremos tener un objetivo específico y centrarnos más que nada en el mismo. El contexto del mismo nos habla de Moisés yendo a su suegro avisándole, o pidiendo permiso (no es el tema en cuestión), que iba a regresar a Egipto para de esta manera poder visitar a sus hermanos allí. Luego de que el Señor se le apareciera haciéndole la petición de que fuera delante del Faraón, él toma a su familia, y con el consentimiento de Jetro, emprende camino a Egipto. Y ahora nos encontramos con los versos que me gustaría poder analizar. Es interesante ver como se produce un corte en el relato del regreso, para mostrarnos que fue lo que le ocurrió de camino a Moisés. Leemos lo siguiente en los versos 24 al 26: “Y aconteció que en una posada en el camino, el SEÑOR le salió al encuentro y quiso matarlo. Entonces Séfora tomó un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y lo echó a los pies de Moisés, y dijo: Tú eres, ciertamente, un esposo de sangre para mí. Y Dios lo dejó. Ella había dicho entonces: Eres esposo de sangre, a causa de la circuncisión”. Cuando leí con detenimiento, la primera vez me causó impresión, pero gracias a Dios dicha impresión ahora me llevó a poder investigar un poco más sobre el tema y poder compartir con todos los maravillosos tesoros que el Señor tiene para cada uno de nosotros en su Palabra.

lunes, agosto 23, 2010

Hay relatos que muchas veces nos dejan perplejos, otros nos dan alegría y otros sin embargo están y muchas veces los pasamos por alto y los miramos de reojo. Éste es uno de ellos. Una porción bíblica que nunca le había prestado atención y que cuando comencé a leer un poco más profundamente la Biblia, me quedé pensando en lo que realmente quiso enseñarle Dios a Moisés, y no sólo a él sino a mí también. ¿Qué quiere mostrarme y mostrarnos el Señor? Intentaré profundizar un poco más en el estudio del mismo y, mi intención es, acercarles algo de lo mucho que se puede rescatar de dicho relato bíblico (Éxodo 4:24-31). Todas las semanas iré comentándoles mis descubrimientos y espero que les sea de ayuda y por sobre todas las cosas puedan ver lo maravilloso que es nuestro Dios y cómo actúa en nuestra enseñanza todo el tiempo. Muchas bendiciones para todos!!!