domingo, octubre 24, 2010

Séfora

La reacción de Séfora fue muy particular. Moisés, después de haber hablado con el Ángel de Jehová, fue a hablar con su suegro, Jetro, para avisarle que tiene que volver a Egipto. Sin darle la razón por la cual él iba a hacer eso, toma a su familia consigo y se prepara para emprender el camino a Egipto. Algunos comentadores nos hablan de la posibilidad de que Séfora no llegó hasta dicho lugar, pero lo que sí sabemos es que ella estaba al momento de ocurrido el incidente. Llama la atención el hecho de que ella haya reaccionado de esa manera en dicha situación. ¿Por qué lo hizo de esa manera?¿A qué se debe el hecho de que le haya dicho a Moisés: “…esposo de sangre eres para mí…” (vers. 25)? En primer lugar, nos encontramos con algunos comentadores que nos hablan del hecho de que al ver Séfora de que Moisés agarró una enfermedad grave y al no querer que su esposo muriera tomó a su hijo y lo circuncidó; otros nos hablan de que no era una enfermedad grave la que tuvo Moisés sino que fue el Señor mismo quien se le apareció e intentó herirlo. Sin embargo, todos coinciden que ella reaccionó de dicha manera por saber de que se trataba de la falta de circuncisión de su hijo. Ahora, ¿cómo sabía ella de qué se trataba? Como la mayoría de los comentaristas se centra más que nada en el hecho en sí mismo, se puede deducir que ella estaba sabiendo de qué se trataba por la manera en que ella reaccionó. En este aspecto, podemos encontrar comentarios que nos hablan de las costumbres que tenían los madianitas, diferentes a la de los descendientes de Abrahán y que pareciera ser que Séfora no estaba muy de acuerdo con la misma. Es por ello que había pasado el tiempo y no habían practicado el ritual con su hijo, tiempo en el cual Moisés tampoco había hecho nada para llevarlo a cabo. Luego de dicha situación fue como que ella quedó un tanto disgustada con Moisés por lo que tuvieron que vivir. Se cree que fue en tono de reproche y que lo hizo de esa manera por no estar de acuerdo con dichas prácticas. Pero como no se menciona más del tema y todo se limita a estos tres textos, no queda más que decir que sólo son deducciones sobre el mismo.

lunes, octubre 18, 2010

Algo más...

El Comentario Bíblico Adventista, luego de la partida de Moisés hacia Egipto, nos habla de la posibilidad de que su hijo mayor, Gersón, había sido circuncidado de acuerdo con las costumbres judías, y que el menor, Eliezer, era el que todavía no había cumplido o mejor dicho que sus padres no había practicado en él lo encomendado por el Señor. Además agrega: “No creyendo la necesidad de la circuncisión, Séfora había resistido la intención de su esposo de circuncidar a Eliezer en el tiempo señalado. La aparición del Ángel puso de manifiesto que su oposición no excusaba a Moisés de la administración del rito. Ahora, cuando la vida de su esposo estaba en peligro, ella sintió la necesidad de llevar a cabo la operación por sí misma.”(529). Si Dios nos encomienda una tarea él pide todo de nosotros, no por el hecho de que él sea egoísta sino porque además de que se merece toda la adoración, sabe muy bien de qué es lo mejor para nosotros y que puede llegar a ser una bendición para nuestras vidas.

En La Biblia Amplificada podemos leer lo que sigue: “…, al comenzar un largo viaje (Moisés) con una importante misión, no puede permitirse el lujo de no estar circuncidado, o estarlo imperfectamente…La acción de Séfora es un tipo de circuncisión vicaria, que, dada la urgencia de la misión de Moisés, es suficiente para satisfacer el pacto.”(66).

Con respecto al encuentro de Dios con Moisés en el camino surgen comentadores que sugieren que no fue el Señor mismo quien lo visitó, sino que Él había mandado una enfermedad mortal a Moisés y que éste había caído en cama muy grave. Uno de dichos comentarios menciona lo siguiente: “Algunos autores creen que esta amenaza de Dios contra Moisés no hay que tomarla al pie de la letra, sino como expresión de una enfermedad enviada por Dios, en la que estuvo a punto de morir. En todo caso, Séfora, la esposa de Moisés, creyó ver en ella un castigo de Dios, y suponiéndola causa de ello, circuncidó a su hijo (vers. 25).”(Comentarios a Éxodo, 413).

Recordemos lo que nos menciona el texto bíblico: “Por el camino, en un lugar donde pasaba la noche, salióle Yahvé al encuentro, y quería matarle…” (vers.24). Como vimos, Dios intimidó a Moisés para recordarle cuál era su voluntad. Dios siempre está dispuesto a darnos otra oportunidad, y otra, y otra, y todas las que fuese necesario para que podamos seguirlo y hacer su voluntad, porque es “para nuestro bien!!”.

lunes, octubre 04, 2010

Lo que algunos piensan...

Teniendo en cuenta los versículos tomados para analizarlos he estado buscando en distintos comentarios que es lo que los autores mencionaban acerca del tema. Por lo menos en los que hasta ahora logré observar qué opinión tienen con respecto al mismo la mayoría concuerda en la falla de Moisés de no circuncidar a su hijo. Uno de los comentarios bíblicos sobre el libro de Éxodo nos dice lo siguiente: “… Dios, para resaltar la enormidad de esa falta, hace el ademán de atentar contra la vida de Moisés, responsable de este inexplicable olvido en el que había de ser el padre espiritual de Israel.” Ser el líder del pueblo de Dios implicaba muchas cosas. Dios enfrentó a Moisés para recordarle que debía prepararse mejor aún para poder llegar a ser el líder que Él necesitaba que fuera. En dicho liderazgo también entraba su familia. La Biblia Amplificada-Éxodo nos menciona algunos datos más al respecto: “… (Moisés) Ahora se va a Egipto como líder del pueblo del pacto de Dios y no podría llevar a cabo este ministerio a menos que su propia familia cumpliera con el requisito del pacto concerniente a la circuncisión”. Aquí podríamos abordar otro tema, la importancia de que la familia del líder lo acompañe en su ministerio y por sobre todo sea ejemplo ante los demás. Moisés ya rondaba los ochenta años y estaba preparado para cumplir con el mandato de Dios de rescatar a su pueblo de las manos de los egipcios. Para ello su familia debía también estar preparada. El Señor había hecho un pacto con Abraham (Gén 17.10), pacto que se debiera cumplir si deseaba pertenecer al pueblo escogido por Dios. No se saben bien los motivos por los cuales Moisés no circuncidó a su hijo, pero algunos comentadores hablan del hecho de que como él estaba viviendo en Madián podría haber sido que allí no tenían dicha costumbre y ello explicaría las reacciones de Séfora, su esposa, después de ocurrido el hecho. Se menciona además que ella parecería no estar conforme con dicha práctica; sumado a eso, el hecho de que Moisés se crió en Egipto, en donde también acostumbraban a circuncidar a los varones pero ya en su juventud, daría la impresión de que para ellos no era tan importante el mismo.
Seguir Su Voluntad y no la nuestra es el deseo de nuestro Señor. Nos veremos más beneficiados al seguir la Verdad como Dios la plantea que como la entendemos nosotros. Por ello la importancia de comprender los caminos del Señor y no lo lograremos a menos de que estemos en constante comunión con Él.